Este curso 2025-2026, un total de 38.487 estudiantes de 823 centros educativos de Canarias, entre públicos, concertados y privados con sistema educativo español, participan en las evaluaciones de diagnóstico impulsadas por la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, que dirige Poli Suárez. Además, colaboran sus familias y 1.646 docentes en este proceso.
Estas pruebas, organizadas y desarrolladas por la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE), se presentan como un modelo digital pionero en el ámbito autonómico. La directora del organismo, María Rosa Suárez, destaca que «se trata de un proceso de suma importancia, que permite obtener información objetiva y rigurosa sobre el sistema educativo canario». Su finalidad es «detectar necesidades y buenas prácticas para orientar la toma de decisiones y la incorporación de recursos, programas y proyectos adaptados a la realidad de cada centro».
Evaluaciones centradas en el diagnóstico de los centros
Las pruebas analizan el grado de desarrollo de competencias específicas en materias como Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas y Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural en 4.º de Primaria, y Ciencias Experimentales en 2.º de Secundaria. No se persigue calificar al alumnado, sino obtener un diagnóstico confidencial de cada centro para valorar sus estrategias pedagógicas y los recursos necesarios para mejorar los resultados.
Realizadas ya en Primaria y en curso en Secundaria, estas evaluaciones se conciben como un instrumento estratégico para promover una cultura de evaluación equitativa, inclusiva, innovadora y de calidad. Permiten orientar actuaciones de mejora, acompañar a los centros según sus necesidades y consolidar un proceso riguroso, transparente y útil para toda la comunidad educativa.
Canarias como referente en evaluación digital educativa
La ACCUEE es responsable del diseño, desarrollo y análisis de las pruebas, garantizando su rigor técnico, objetividad y solvencia metodológica. La total digitalización, diseñada por el propio organismo, ha facilitado la uniformidad del proceso en todas las islas y agilizado la recogida de datos, lo que aporta una mayor precisión para el análisis posterior.
Además, en colaboración con profesorado experto de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y docentes con experiencia directa en aula, se han incorporado herramientas tecnológicas avanzadas que apoyan el análisis y la corrección de preguntas abiertas, aportando innovación al modelo.
Tras la realización de las pruebas, los centros reciben informes detallados que les permiten analizar su situación y tomar decisiones informadas en relación con su contexto específico. A nivel autonómico, los datos ofrecen a la Consejería una visión global del sistema educativo, fundamental para el diseño de políticas, la puesta en marcha de programas de innovación, el refuerzo de la atención a la diversidad y la planificación de acompañamientos a los centros basados en evidencias.
Colaboración y coordinación para un proceso complejo
El éxito de estas evaluaciones digitales depende también de la coordinación entre la ACCUEE, la Inspección Educativa y los servicios informáticos de la Consejería, quienes garantizan el correcto funcionamiento organizativo y tecnológico del proceso.
Asimismo, resulta esencial la colaboración de los equipos directivos, profesorado, alumnado y familias, especialmente en la cumplimentación de cuestionarios de contexto. Estos cuestionarios aportan información clave para interpretar con rigor los resultados, considerando las condiciones sociales, económicas, culturales y educativas en las que se desarrolla el aprendizaje.





