La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado una pena de seis años de prisión para un entrenador de baloncesto acusado de abusar sexualmente de una jugadora menor de edad de su equipo. El juicio tendrá lugar el próximo miércoles a las 09:30 horas en la Audiencia Provincial de Tenerife.
Abusos a una jugadora menor de edad
Según el escrito de acusación, el procesado generó una relación de confianza con la menor a través de los entrenamientos y partidos deportivos. Utilizó el teléfono móvil del padre de la menor para mantener diversas conversaciones por WhatsApp. En un principio, estas comunicaciones versaban sobre temas deportivos, pero luego derivaron en mensajes y audios en los que el entrenador invitaba a la niña a mantener relaciones sexuales.
El contacto culminó en hechos ocurridos tras un entrenamiento en un polideportivo, donde ambos se desplazaron a los vestuarios, aprovechando que las instalaciones estaban vacías. Allí mantuvieron relaciones sexuales hasta que la menor recibió una llamada de su madre, que puso fin a la situación. La madre denunció los hechos en sede policial, y el juzgado de instrucción dictó medidas cautelares urgentes para prohibir al acusado acercarse o comunicarse con la víctima.
Pena y medidas complementarias solicitadas
La Fiscalía considera que estos hechos constituyen dos delitos de abuso sexual y solicita además de la prisión una orden de prohibición para que el entrenador no pueda acercarse a menos de 500 metros de la menor ni comunicarse con ella. También reclama ocho años de libertad vigilada y ocho años de inhabilitación para desempeñar trabajos o actividades relacionadas con menores.
Por otro lado, la acusación pide una indemnización de 6.000 euros para la víctima en concepto de daños morales, reflejando el impacto del abuso en la menor.
Próximo juicio en la Audiencia Provincial
El juicio se celebrará en la Audiencia Provincial de Tenerife el miércoles a las 09:30 horas. No se especificó la duración estimada del proceso ni el número de personas que asistirán. Las medidas cautelares vigentes seguirán en efecto hasta la resolución definitiva del caso.
Este procedimiento judicial pone de manifiesto la gravedad con la que se tratan los delitos sexuales cometidos contra menores y la aplicación de las penas y medidas preventivas para evitar nuevos daños a las víctimas.







