La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha declarado cerrado el brote de sarampión en Tenerife notificado en junio, tras no registrar nuevos casos en el tiempo estipulado. Este episodio afectó a cinco personas en la isla, todas con síntomas leves, aunque dos requirieron ingreso hospitalario.
El caso índice corresponde a un menor del Reino Unido que visitó Tenerife y fue el primero en confirmar el virus tras su regreso. La enfermedad se transmitió a cinco personas en Tenerife, vinculadas a actividades laborales o familiares, sin gravedad clínica significativa.
Detalles del brote y personas afectadas
El menor británico de cuatro años contrajo el sarampión en Tenerife y, al regresar a su país, se confirmó el virus, lo que situó el caso inicial fuera del ámbito epidemiológico local. Entre los contagiados en Tenerife, se incluye a un trabajador del hotel donde se alojó el niño, dos profesionales de un centro hospitalario, un agente de las fuerzas de seguridad que acudió a ese mismo centro y un lactante familiar de uno de los afectados.
Cuatro de los adultos contagiados tienen edades entre 47 y 51 años. Tres de ellos no contaban con ninguna dosis de vacuna frente al sarampión y otro solo tenía administrada una dosis. Por su parte, el bebé de ocho meses fue vacunado después de haber estado en contacto con la enfermedad.
Desde Salud Pública se activaron protocolos rigurosos para el seguimiento y valoración de los contactos del brote, con el fin de controlar la propagación del virus y evitar nuevos contagios. Se realizaron todos los seguimientos correspondientes a quienes estuvieron en contacto con los casos confirmados.
La importancia de la vacunación frente al sarampión
La Dirección General recalca que la vacuna contra el sarampión es la herramienta más efectiva para prevenir su transmisión. Está incluida en el calendario vacunacional de Canarias en dos dosis a los 12 meses y a los 3 años. Actualmente, el 95 % de la población canaria recibe la primera dosis en el primer año de vida.
Se recomienda que adolescentes, jóvenes y adultos nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad ni tengan constancia de haber recibido dos dosis acudiesen a sus centros de salud para vacunarse. El personal sanitario debe verificar también que está inmunizado, dada su exposición potencial al virus y su implicación en el control de brotes.
En España, el sarampión se incluyó en el calendario infantil en 1975, pasando a formar parte de la vacuna triple vírica en 1981, con una segunda dosis añadida en 1996. Estas medidas redujeron las epidemias y desde el año 2000 es una enfermedad poco frecuente en población infantil vacunada, aunque aún afecta a adultos y menores no vacunados.
Síntomas, transmisión y prevención del sarampión
El sarampión se manifiesta tras un período de incubación de 10 a 14 días con síntomas iniciales como fiebre, congestión nasal y tos, precedidos en ocasiones por manchas blancas en la mucosa oral. Entre el tercer y séptimo día aparece el exantema que se extiende de la cara al resto del cuerpo.
El virus se transmite por el aire a través de gotas respiratorias o contacto directo con secreciones, permaneciendo contagioso en el ambiente hasta dos horas después. El periodo de transmisibilidad abarca desde cuatro días antes de la aparición del sarpullido hasta cuatro días después de su desaparición. Durante este período, es fundamental evitar contacto con personas no inmunizadas.
La vacunación inmediata de contactos susceptibles, idealmente dentro de las 72 horas tras la exposición, puede prevenir la enfermedad o moderar su gravedad. En caso de contraindicación, se recomienda la exclusión del entorno donde se produjo el brote durante dieciocho días tras el inicio del exantema del último caso para evitar la propagación.
En años recientes, la incidencia del sarampión ha aumentado en países como Reino Unido, debido a la pérdida de confianza en las vacunas. Esta situación puede originar brotes graves que impliquen hospitalizaciones e incluso muertes, tal como ocurrió en Texas (Estados Unidos), donde falleció un niño no vacunado.




