El director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya, visitó el 8 de mayo de 2026 la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, un dispositivo especializado para el manejo de enfermedades infecciosas de alto riesgo (EIAR). Este centro cuenta con un equipo multidisciplinar de unas cincuenta personas y protocolos específicos para la atención de pacientes sospechosos o confirmados.
Infraestructura y servicios especializados en UATAN
La UATAN de Canarias es una de las siete unidades similares en España, ubicada en el Hospital de La Candelaria, que sirve como centro de referencia para el manejo de las EIAR. Esta unidad dispone de una habitación de alto aislamiento y siete salas de soporte, que permiten proporcionar asistencia desde cuidados convencionales hasta niveles intensivos de soporte vital.
Entre las prestaciones que ofrece se incluyen el soporte vital avanzado, tratamientos especializados, terapias de reemplazo renal, cirugía menor urgente, laboratorios de diagnóstico rápido y servicios de imagen. Además, integra áreas de bioseguridad para la gestión segura de muestras biológicas, control de residuos y desinfección de alto nivel.
El protocolo de actuación de la unidad establece un circuito coordinado entre múltiples organismos, como la Dirección General de Salud Pública del SCS, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), y los centros hospitalarios y de atención primaria, con el fin de optimizar la respuesta ante la sospecha o confirmación de estos casos.
Activación y derivación de pacientes infectados
El protocolo del Ministerio de Sanidad para la Red UATAN señala tres escenarios que desencadenan la activación de la unidad: detección de un caso confirmado o en investigación dentro del territorio nacional, decisión de repatriación desde el extranjero de un paciente EIAR, y detección de un caso sospechoso en puntos de entrada como puertos o aeropuertos.
Ante la sospecha de un caso, el médico debe notificar de forma urgente a la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del SCS y a la Red Canaria de Vigilancia Epidemiológica, que a su vez informan al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y al Centro Nacional de Epidemiología.
La valoración clínica y la coordinación con las autoridades sanitarias son fundamentales para decidir la derivación del paciente a la UATAN, donde se aplica un tratamiento especializado en un entorno controlado y seguro.
Prevención, control y formación frente a riesgos de transmisión
La UATAN dispone de estrictas medidas de protección frente a la exposición a sangre, fluidos y materiales contaminados. Además, brinda formación y supervisión permanente al personal para evitar contagios y garantizar la seguridad de quienes atienden a pacientes con EIAR.
El protocolo incluye instrucciones para el traslado seguro de pacientes, manejo de muestras diagnósticas, realización de pruebas y el estudio de contactos, asegurando un control exhaustivo de la infección en el ámbito sanitario.
Enfermedades infecciosas de alto riesgo y su relevancia en Canarias
Las EIAR comprenden patologías que implican un alto riesgo de transmisión sin las condiciones adecuadas de seguridad, como las fiebres hemorrágicas víricas (Ébola, Marburg, Lassa, Crimea Congo) y otras enfermedades transmisibles por contacto o por vía aérea, entre ellas la peste neumónica o grips zoonóticas.
El incremento de los viajes internacionales y el comercio han aumentado el riesgo de importación de estos patógenos a España, especialmente a las Islas Canarias, puerta de entrada europea para personas procedentes de África y Latinoamérica.
Por ello, la existencia y el reforzamiento de unidades como la UATAN en La Candelaria son clave para la prevención y el control de posibles brotes y para salvaguardar la salud pública en el archipiélago.






