La segunda edición de ‘Vivencias que inspiran’ reunió el 15 de mayo en La Casa de Piedra de Garachico a cuatro personas con testimonios que invitan a reflexionar y conectar con realidades diversas. Esta iniciativa del equipo de Innovación Social de Islas Responsables Lab (IRLab) del Gobierno de Canarias ofrece relatos en primera persona para fomentar el cambio social y ampliar la perspectiva sobre la sociedad.
Relatos que conectan con la comunidad y la educación
Esta jornada, alejada del formato académico tradicional, permitió conocer experiencias de vida con foco en la innovación social. La maestra jubilada Matilde Mora, vinculada al Colectivo Freinet de Educación, relató su trayectoria como narradora oral y la importancia de entender el cuento como una práctica colectiva en los centros educativos. A lo largo de los años ha impulsado proyectos de animación a la lectura y talleres de narración para docentes y familias.
En la actualidad, Mora participa en El Arte del Encuentro, un colectivo de mujeres que lleva narración oral y diálogo a barrios de Tacoronte. Además colabora con asociaciones que promueven este arte comunitario.
Por otro lado, la educadora infantil Sara Rodríguez presentó su proyecto La Colmena Ambulante, que acerca la apicultura a los niños dentro del marco de Finca Las Pérez. Su propuesta busca crear un puente entre la infancia y el mundo de las abejas, adaptando contenidos para que los más pequeños disfruten y aprendan sobre la naturaleza desde su propio lenguaje. Rodríguez destacó que “el trabajo en el campo y la observación de la naturaleza enseñan sobre la paciencia, la comunidad y el cuidado”.
Historias de superación y acompañamiento social
La cuarta participante, la boxeadora profesional Cathaysa Delgado, compartió su recorrido personal y deportivo, subrayando el valor del coraje y el propósito. En 2023 se proclamó campeona del mundo WBC Latino en peso supergallo tras cambiar de deporte en plena madurez deportiva. Delgado reflexionó sobre las dificultades para desarrollar el deporte femenino de élite en Canarias y la construcción de una identidad propia a través de la disciplina.
Finalmente, Pepe Hernández, conocido como Padre Pepe, sacerdote y presidente de la Fundación Canaria El Buen Samaritano, centró su testimonio en la importancia de cuidar la vida en cualquier lugar. La fundación, que gestiona más de 15 proyectos sociales en Santa Cruz de Tenerife, trabaja con personas en riesgo de exclusión, migrantes y jóvenes desde 2006.
Desde 2020, su programa ha acogido a más de 600 jóvenes migrantes mayores de edad en situación de calle, acompañándolos hacia la regularización e inserción laboral. En marzo de 2026 inauguraron en Senegal el Hotel Hogar-Escuela Baobab, su primer proyecto internacional, con el objetivo de formar a jóvenes locales para evitar que se vean forzados a emprender la peligrosa Ruta Atlántica.





