La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural y la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife realizaron una visita técnica el 11 de mayo de 2026 a varios bienes patrimoniales de titularidad estatal ubicados en el puerto capitalino con el propósito de evaluar su estado y explorar opciones de recuperación. Este encuentro ha servido para sentar las bases de un convenio de colaboración entre ambas entidades que permitirá conservar y revalorizar estos espacios emblemáticos, algunos con gran valor industrial e histórico.
Visita a espacios patrimoniales clave en el puerto
Durante la inspección, participaron Miguel Ángel Clavijo, director general de Cultura y Patrimonio Cultural, y Pedro Suárez, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, junto a sus equipos técnicos y la historiadora de arte y experta en patrimonio industrial, Amara Florido. La recorrida comprendió el Silo, el Muelle de Cory, la Batería del Bufadero y los túneles del Barrio de La Alegría.
Esta fue la primera vez que la Alta Inspección pudo acceder a estos lugares para valorar su estado con detalle. Clavijo señaló que la visita representa “un paso decisivo para formalizar un convenio de cooperación entre ambas instituciones que permita proteger el patrimonio que custodia la Autoridad Portuaria”. Añadió que buscan fórmulas para dotar a estos lugares de “un uso social y abierto a la ciudadanía”.
Por su parte, Suárez recordó que aunque la labor principal de la Autoridad Portuaria es gestionar la infraestructura portuaria, también asumen “la responsabilidad de conservar los elementos arquitectónicos y defensivos más significativos del área”. Valoró además el apoyo del Gobierno de Canarias para “garantizar una utilidad real y sostenible para estas instalaciones”.
El Silo, un hito singular en la arquitectura industrial
Un foco destacado de la visita fue el Silo de Santa Cruz de Tenerife, ejemplo único de arquitectura industrial de la posguerra en Canarias y España. Según la primera inspección técnica, el edificio presenta un estado aparentemente favorable, pese a los daños lógicos por décadas de cierre.
Evitar la demolición y promover su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) es un avance fundamental para preservar la memoria histórica de Canarias. Este silo pertenece a la Red Nacional de Silos y Graneros construida en la posguerra y es el único silo portuario tipo P conservado en España, lo que le confiere un valor excepcional a nivel nacional. También destaca por sus características arquitectónicas, tecnológicas y su impacto paisajístico en el frente marítimo de la capital.
Amara Florido anunció que entregará próximamente un informe técnico detallado sobre el Silo a la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural. Señaló que “el gran desafío del patrimonio industrial, una vez finaliza su actividad productiva, es dotarlo de una segunda vida”. Añadió que hay “una oportunidad única para transformar este espacio hermético y de gran impacto visual en un activo dinámico para la ciudad”.
Compromiso con la rehabilitación y la memoria colectiva
Con esta nueva vía de trabajo conjunto, el Gobierno de Canarias y la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife avanzan en la protección de un legado histórico y cultural de gran importancia. El objetivo común es promover una rehabilitación que integre el patrimonio industrial en el desarrollo urbano y sirva para recuperar la memoria colectiva de la ciudad.






