El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria invertirá casi 370.000 euros para recuperar 168.430 metros cuadrados con especies autóctonas y restaurar senderos, uniendo barrios de la ciudad
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Concejalía de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, ha impulsado un proyecto para la renaturalización del Barranco de La Ballena, ubicado en la capital grancanaria. Esta iniciativa, con un presupuesto de 369.641,28 euros y una duración estimada de seis meses, busca recuperar un espacio natural de 168.430 metros cuadrados mediante la plantación de más de 4.800 ejemplares de especies vegetales autóctonas y la rehabilitación de cinco senderos, mejorando además la conexión peatonal entre barrios como El Pilar, Barrio Atlántico, Escaleritas y La Minilla.
Una actuación clave del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta
El proyecto forma parte del Corredor Verde Tamaraceite – Ciudad Alta, una iniciativa estratégica que enlaza nueve barrios de Las Palmas de Gran Canaria con una red de caminos naturales que suman 12 kilómetros. Esta intervención pretende reforzar la sostenibilidad y la calidad de vida urbana, impulsando la biodiversidad local y ofreciendo nuevos espacios de esparcimiento para la ciudadanía.
La ejecución ha sido adjudicada a la empresa Tagoro Medioambiente S.L., con el apoyo del Vivero Forestal del Cabildo de Gran Canaria, entidad que facilitará gran parte de las plantas. La colaboración refleja un modelo de gobernanza ambiental conjunta entre distintas administraciones para la gestión de espacios naturales urbanos.
El concejal responsable, Mauricio Roque, destacó que “la renaturalización del Parque del Barranco de La Ballena supone recuperar un gran espacio natural para las vecinas y vecinos, además de reforzar la biodiversidad urbana con la plantación de especies autóctonas y endémicas y la creación de refugios para aves e insectos”.
Especies autóctonas y mejoras en la biodiversidad urbana
El plan contempla la plantación de 4.808 árboles y arbustos, entre los que destacan autoridades botánicas locales más de 300 ejemplares de tabaiba dulce y cardón canario, casi 300 de vinagrera y más de 300 dragos, entre otras especies. De este total, el 68,18% son especies endémicas de Canarias, el 27,27% autóctonas y el 4,54% exóticas.
Además, se eliminarán plantas invasoras como rabo de gato, pita o tunera india siguiendo el protocolo del Gobierno de Canarias. La recuperación de cinco senderos permitirá a los vecinos transitar por el barranco con mayor facilidad, con señalización y bolardos de madera en los accesos.
Entre las mejoras ambientales, la vegetación ayudará a regular la temperatura y humedad, reducir el ruido y la contaminación atmosférica, y mejorar la calidad del aire en la zona.
Refugios para aves y ‘hoteles’ para insectos
El proyecto también incluye la instalación de refugios de madera para diversas especies aves residentes en el área, como el vencejo unicolor, el cernícalo vulgar, el herrerillo canario, la bisbita caminero y el serín canario. Estos dispositivos ayudarán a paliar la pérdida de huecos naturales para la nidificación causados por la urbanización.
Asimismo, se colocarán ‘hoteles’ para insectos polinizadores y controladores de plagas, que fomentarán la recuperación de estos animales afectados por pesticidas, especies invasoras y cambio climático. Estas estructuras estarán cerca de flores aromáticas para atraer a abejas, mariposas, avispas y otros insectos beneficiosos, aumentando así la biodiversidad urbana y la presencia de aves depredadoras.
La instalación de todo este equipamiento y la revegetación conforman un ambicioso esfuerzo para devolver al Barranco de La Ballena su función ambiental y recreativa, en un municipio que apuesta por modelos de ciudad más sostenibles y saludables.
Las empresas interesadas en adjudicarse los trabajos podrán presentar sus ofertas hasta el 1 de septiembre de 2026.






