El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha finalizado las obras del lagartario en Tamaraceite, integrado en el Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, una iniciativa destinada a renaturalizar 22.500 metros cuadrados del cauce del barranco con fines de conservación y disfrute ciudadano. La actuación permitió crear refugios y zonas de alimentación para reptiles, incluyendo al lagarto de Gran Canaria, especie endémica de gran valor ecológico y social.
Renaturalización y recuperación ambiental en Tamaraceite
La intervención promovida por la Concejalía de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, con dirección técnica de la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística (GEURSA), transformó un espacio de 22.500 metros cuadrados y 600 metros de longitud en un entorno natural favorecedor de la biodiversidad. Esta actuación incluyó la eliminación de especies invasoras y la plantación de 335 ejemplares de flora autóctona y endémica, entre ellos dragos, cardones, tajinastes, acebuches, tarajales, tabaibas y guaydiles.
Además de fomentar la presencia del lagarto de Gran Canaria (Gallotia stehlini), se incorporaron senderos, áreas de descanso y paneles informativos que ofrecen contenidos divulgativos sobre la fauna y flora del barranco. Estos elementos están diseñados para aumentar el conocimiento ambiental y sensibilizar a la ciudadanía sobre el valor ecológico del espacio.
El Corredor Verde se expande con nuevos espacios naturales
Mauricio Roque, concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, resaltó que esta obra “supone un nuevo avance en la transformación verde de la ciudad y en la recuperación de espacios naturales para el uso y disfrute de la ciudadanía”. Destacó además que el Corredor Verde “permite acercar la naturaleza a los barrios y generar entornos más saludables y sostenibles”.
Esta actuación se suma al espacio renaturalizado de Hoya Andrea, inaugurado en abril de 2026, que configuró un anillo verde de 22.000 metros cuadrados alrededor del barrio con nuevas zonas de esparcimiento y contacto con la naturaleza. Con el lagartario de Tamaraceite, el Ayuntamiento continúa la ejecución del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, cuya extensión aspira a beneficiar a numerosos barrios y mejorar el entorno urbano.
Objetivos y financiación del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta
El proyecto del Corredor Verde contempla la renaturalización de más de 459.000 metros cuadrados a lo largo de una red ecológica de 12 kilómetros que conecta barrios como Tamaraceite, Hoya Andrea, Los Tarahales, Siete Palmas, Las Torres, El Pilar, Barrio Atlántico, La Minilla y Escaleritas. Está previsto plantar más de 11.000 árboles y arbustos y cerca de 8.000 ejemplares de matorral para potenciar la biodiversidad y el bienestar en la ciudad.
Esta iniciativa cuenta con financiación de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), incorporando recursos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos Next GenerationEU de la Unión Europea. La actuación se enmarca en el Plan Director de Infraestructuras Verde-Azul y Biodiversidad, que pretende duplicar las zonas verdes urbanas y reforzar la adaptación al cambio climático en un modelo de ciudad más sostenible y habitable.





