Seis cortometrajes forman el segundo bloque de Canarias Cinema, la sección del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria dedicada a las producciones con sello canario. Los trabajos, que reúnen a realizadores como Paula C. Ventura y Javi Armas, Octavio Guerra, Carla Valdés León, Nayra Sanz Fuentes, Marta Fuenar y el dúo Marco Arrocha y Busky Curbelo, se proyectan en la Sala 4 de Cine Yelmo Las Arenas los días 26 y 28 de abril y en la Sala 8 el martes 28 a las 18:00 horas. El festival celebra su 25º aniversario en 2026 y este ciclo refleja la riqueza del cine emergente canario.
Kipuka, un relato sobre el duelo tras la erupción de Tajogaite
Kipuka (2026), un cortometraje de 18 minutos dirigido por Paula C. Ventura y Javi Armas, aborda el impacto emocional tras la erupción del volcán Tajogaite en La Palma. Armas investigó de cerca con varias personas afectadas por la catástrofe, inspirando un guion basado en testimonios reales. Ventura destaca que “en Canarias muchas veces nuestras historias las cuentan personas que son de fuera, que no somos nosotros mismos. Y sentía que el tema del volcán lo teníamos que contar nosotros también”. El film plantea un proceso de duelo y busca acompañar a quienes vivieron la tragedia en un entorno familiar y personal. La pieza se proyectó el domingo 26 a las 10:15 y las 17:15 horas y el martes 28 a las 18:00 horas.
Reflexiones sobre el tiempo y la identidad en Canarias Cinema
Otro de los cortos es La mujer imaginada (The Imagined Woman) (2026), un trabajo de 4 minutos realizado por Octavio Guerra junto a los intérpretes Luifer Rodríguez y Rafael Navarro Miñón. Rodado en plano secuencia e improvisado en parte, el corto ofrece una reflexión sobre el paso del tiempo y el deseo, dejando que el espectador construya su propia interpretación. Guerra comenta que presentaron esta obra sin mayores pretensiones pero “estamos en sintonía” con el espíritu del festival. Actualmente, Guerra trabaja en un largometraje y ha finalizado el rodaje de otro corto, La maceta.
Carla Valdés León presenta Mariners (2026), un documental de 15 minutos que explora la insularidad desde una perspectiva de memoria e identidad. Rodado en parte en Agaete y el Archivo de Fotografía Histórica de Canarias, el corto utiliza imágenes con otros rostros y paisajes que evocan la conexión con la isla y la historia marítima, cerrando con la habanera caribeña La Golondrina. Para Valdés, la película es “una señal de acogida” en Canarias, donde se siente bienvenida pese a su origen cubano. Esta es su primera obra como autora realizada en España.
Cuestionamientos tecnológicos y sociales en las nuevas voces canarias
Nayra Sanz Fuentes regresa al festival con Cosecha (Harvest) (2026), un corto de 12 minutos que reflexiona sobre la relación entre el ser humano, la tecnología y la naturaleza. La obra parte del concepto de “granja de datos” y el activismo digital, intentando generar conciencia sobre cómo estamos inmersos en una realidad dominada por tecnologías que desconocemos. Sanz afirma: “Estamos ante un nuevo mundo analfabeto. Volvemos a la historia de la humanidad: darle nuestro mundo público y privado a un poder que no sabemos cómo se engrana”. Este trabajo, concebido a partir del festival Veintinueve Trece de Lanzarote, vuelve a la capital grancanaria tras la presencia anterior de la directora en 2022.
La interpretación y la escena musical en piezas de cantera local
La actriz Marta Fuenar debuta en la dirección con Muy Bien (Great) (2025), un corto de 5 minutos que reflexiona sobre la verdad y la honestidad en las relaciones personales. La pieza, galardonada con el Premio de interpretación en el Festival de Cine de Gáldar 2026, sorprendió por su contundencia a pesar de contar con medios técnicos limitados en su rodaje. Fuenar valora la selección en el Festival de Las Palmas como un reconocimiento “de un certamen que es una referencia para mí desde niña”.
Por último, Marco Arrocha y Busky Curbelo, fundadores y programación de la Muestra de Cine de Lanzarote, presentan Las mayorets (The Majorettes) (2025), un documental musical de 13 minutos que aborda la historia de la banda punk lanzaroteña Los Mayorets y la escena rock en la isla. La obra, sin música en su banda sonora, busca rescatar la realidad y la leyenda de un movimiento musical poco documentado, sumando valor a la historia cultural de Lanzarote.






