Las Palmas de Gran Canaria se prepara para rememorar este sábado 27 de junio el ataque del almirante holandés Pieter van der Does a la ciudad en 1599. Los actos comenzarán a las 19:00 horas con un pasacalles desde el parque San Telmo y concluirán con una representación y homenaje en las plazas de Santa Ana y del Pilar Nuevo.
Inicio del pasacalles y llegada al casco histórico
La Asociación de Recreación Histórico-Cultural Milicias Canarias de los siglos XVI y XVII organizará la actividad que arrancará a las 19:00 horas con la salida desde el parque San Telmo. Desde allí, las tropas, acompañadas por recreadores vestidos con ropa de época civil, recorrerán la calle Mayor de Triana hasta alcanzar la plaza de Vegueta, donde se realizará una exhibición de esgrima histórica.
Posteriormente, a las 20:00 horas, las milicias llegarán a la plaza de Santa Ana, donde serán recibidas por el cronista oficial de la ciudad, Juan José Laforet. Él narrará los detalles del ataque holandés ocurrido hace más de cuatro siglos, rememorando el momento en que la ciudad se defendió de la invasión.
Alarde militar y homenaje a los caídos
Con todos los efectivos equipados con armas y vestuario acorde a la época, se llevará a cabo un alarde militar que reproducirá el despliegue de las Milicias Canarias durante la defensa de la ciudad. Tras esta escenificación, se realizará un desfile hasta la plaza del Pilar Nuevo, donde continuará el homenaje.
En el acto de homenaje, Juan José Laforet prologará un recital de versos dedicado a quienes perdieron la vida en esta gesta histórica. Esta parte del evento también estará abierta al público de forma gratuita.
Clausura con exhibición de esgrima
El cierre de los actos tendrá lugar en la plaza de Santa Ana con una demostración de esgrima histórica dirigida por el maestro de armas Arnaldo J. Martín Rodríguez, representante de la Asociación Custodes y de las Milicias.
La iniciativa busca mantener viva la memoria histórica de la ciudad y potenciar el conocimiento sobre la defensa que realizaron las fuerzas locales ante el ataque extranjero hace más de cuatro siglos.




