La Guardia Civil, en colaboración con agencias europeas, ha desarticulado dos organizaciones criminales dedicadas a la producción y distribución de tabaco de contrabando en España, que abastecían a otros países comunitarios. En la operación, concluida en 2026, fueron detenidas 50 personas tras realizar 23 registros en inmuebles, domicilios y naves industriales en Alicante, Cuenca, Huelva, Murcia, Sevilla y Toledo.
Se desmantelaron seis fábricas ilegales con una fabricación total estimada en más de 20 millones de cigarrillos y 38,4 toneladas de picadura y hoja de tabaco. El valor de las labores intervenidas supera los 10 millones de euros, con una producción diaria estimada de hasta 7,8 millones de cigarrillos durante el periodo investigado.
Investigación y detección de grupos criminales internacionales
Las pesquisas comenzaron hace más de siete años a partir de informaciones recibidas por la Guardia Civil a través de EUROPOL y colaboraciones policiales en Polonia y Lituania, donde se identificaron dos organizaciones criminales con actividad transnacional en Europa. El principal objetivo era un ciudadano polaco que operaba en España desde 2016.
Como parte de la investigación, se realizaron operaciones policiales en 2021 y 2023 que permitieron recoger pruebas adicionales y confirmar la complejidad y el alcance de estas redes, que distribuían la mercancía hasta Portugal, Francia y, posiblemente, Reino Unido.
Organización interna de las fábricas y condiciones laborales
Las fábricas ilegales contaban con espacios organizados para la fabricación, empaquetado y almacenamiento, además de zonas habilitadas como residencias para trabajadores. Las condiciones de alojamiento dependían del rol dentro de la organización, con encajonamientos precarios para la mayoría y mejores estancias para los encargados.
De las seis fábricas localizadas, cuatro estaban activas y dos inactivas en el momento de la intervención. La producción falsificaba marcas reconocidas del mercado legal.
Material intervenido y consecuencias judiciales
Además de la mercancía, la Guardia Civil incautó 18 vehículos, dispositivos electrónicos encriptados y 170.000 euros en efectivo, junto con armas de fuego. Entre los detenidos, dos eran fugitivos de la justicia polaca, ya entregados a sus tribunales.
Actualmente, siete de los investigados permanecen en prisión provisional. Las investigaciones están abiertas y no se descartan más actuaciones relacionadas con esta operación.
Cooperación nacional e internacional de la operación
La investigación fue llevada a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a través de su Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción, en colaboración con policías judiciales de las provincias afectadas. Destaca la cooperación con EUROPOL, OLAF, y cuerpos policiales de Polonia, Portugal, Lituania, Rumanía, Italia, Francia, Ucrania, Eslovaquia, Estonia, Letonia, República Checa y Alemania.
Las operaciones, denominadas “Vernisa” y “Maidan-Cigalike”, fueron dirigidas judicialmente desde los tribunales de Tarancón (Cuenca) y Elche (Alicante), y coordinadas con la Fiscalía. Este caso refleja la importancia de la colaboración internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional.




