El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, ha protagonizado estos días encuentros en Bruselas con la Comisión Europea para tratar dos temas clave para el futuro de Canarias: la próxima puesta en marcha del Pacto Europeo de Migración y Asilo y la nueva estrategia destinada a las Regiones Ultraperiféricas (RUP), cuyo dictamen se espera antes del verano.
Preocupación por la falta de información sobre el Pacto de Migración
Caraballo expresó ante la Dirección General de Asuntos de Interior la preocupación del Gobierno de Canarias ante la escasa información disponible sobre la implementación del pacto, que entrará en vigor el 12 de junio, coincidiendo con la visita del Papa León XIV a las islas. Esta ausencia de detalles genera “riesgos reales para su aplicación efectiva”, afirmó el viceconsejero.
Subrayó que Canarias, como puerta de entrada a la migración desde África, será un territorio clave para evaluar el éxito del plan en España. No obstante, insistió en que las regiones ligadas a esta gestión no han recibido ninguna reunión informativa ni coordinación multinivel sobre aspectos de su competencia, como el tratamiento de menores.
Además, recordó que el Estado se comprometió en su plan nacional a impulsar cambios legislativos para la correcta aplicación del pacto, pero estas modificaciones aún no han sido presentadas en el Congreso por falta de mayoría parlamentaria.
Riesgos sociales y demanda de estructura de coordinación
Caraballo también manifestó sus reservas sobre el Reglamento de Triaje, que permite que los adultos solicitantes de protección internacional permanezcan hasta 12 semanas en centros de residencia obligatoria en Canarias mientras se resuelve su petición, con posibilidad de prórroga de otras 12 semanas en centros “multimodales” en caso de denegación.
Advirtió de que esta norma podría generar exclusión social y sinhogarismo, alimentando la imagen de Canarias como “islas cárcel” y no garantiza un tránsito ordenado ni la protección efectiva de los menores. Por ello, Canarias planteó crear una estructura estable de coordinación entre la Unión Europea, los Estados y las regiones en primera línea migratoria.
En este contexto, el viceconsejero pidió regionalizar los fondos y aumentar la transparencia en la distribución de recursos estatales, así como adoptar medidas específicas para territorios frontera exterior como el archipiélago. También alertó sobre la creciente gravedad de los movimientos en el Sahel, pese a que las llegadas a Canarias han disminuido en 2025 y 2026.
Nueva estrategia para las regiones ultraperiféricas con visita prevista
En su agenda en Bruselas, Caraballo mantuvo además una reunión con el Gabinete del vicepresidente de Cohesión y Reformas de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, para abordar las propuestas canarias relativas a la nueva estrategia para las regiones ultraperiféricas. Se prevé que Fitto visite las islas en septiembre para analizar estas medidas in situ.
En la reciente cumbre de RUP en la Isla de Reunión, el vicepresidente anunció que esta estrategia se fundamentará en cinco pilares: defensa, agua, energía, competitividad y vivienda. Esta última es una reivindicación importante para Canarias, que reclama a la Unión la posibilidad de limitar la compra de viviendas a personas no residentes para afrontar la crisis habitacional local.
Aunque la libre circulación es un principio fundamental de la UE, el Gobierno canario defiende que su condición de región ultraperiférica justifica una exención en este ámbito. Además, se espera que la estrategia, amparada en el artículo 349 del Tratado Europeo, incluya propuestas para proteger el POSEI, garantizando una ficha financiera propia y actualizada que respalde al sector primario de las islas.





