Con motivo del Día Mundial de la Parada Cardíaca, el Centro de Salud de Santa Brígida, integrado en la Gerencia de Atención Primaria del Área de Salud de Gran Canaria, organizó una serie de actividades la pasada semana para formar a profesionales y ciudadanía en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Estas acciones buscan capacitar a la comunidad para actuar frente a una parada cardiorrespiratoria y mejorar el manejo clínico entre el personal sanitario.
Simulacro avanzado para profesionales
El núcleo de las actividades fue un simulacro avanzado realizado en la sala de emergencias del centro de salud, donde médicos de familia, pediatras, enfermeras y auxiliares participaron en la práctica de cuatro casos simulados representativos de alta prevalencia en atención primaria:
- Infarto agudo de miocardio que progresa a parada cardíaca con ritmo desfibrilable.
- Crisis asmática grave en mujer joven con parada por hipoxemia.
- Bradicardia extrema avanzada a asistolia en paciente atendido en el centro.
- Accidente de tráfico con trauma torácico evolucionando a parada por causas reversibles.
Esta actividad permitió repasar algoritmos de Soporte Vital Avanzado, coordinar roles como líder, compresor o gestor de vía aérea, y practicar la actuación bajo presión para optimizar tiempos de respuesta.
Taller práctico para la comunidad
En colaboración con el Ayuntamiento de Santa Brígida, el centro organizó un taller en el Centro de Mayores dirigido a público general, familias y cuidadores. Durante una hora, los asistentes aprendieron técnicas básicas de RCP para adultos y niños, el manejo del Desfibrilador Externo Automático (DEA) y protocolos ante atragantamientos. La participación activa sirvió para superar el miedo a intervenir en emergencias.
Formación continua y compromiso sanitario
Además, el equipo sanitario ha programado un taller de RCP para el personal de la Residencia Labouré y una sesión para empleados no sanitarios del centro de salud. Con estas actividades, el Centro de Salud de Santa Brígida reafirma su compromiso con la excelencia clínica y con la promoción de la salud comunitaria, destacando que una ciudadanía entrenada en RCP es clave en la cadena de supervivencia.







