El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha adjudicado las obras para eliminar barreras arquitectónicas en el barrio de Guanarteme, con una actuación que abarcará más de 30 calles y que será financiada a través del Plan de Cooperación del Cabildo para 2026. Este proyecto, valorado en 572.002,81 euros y con un plazo de ejecución de siete meses, tiene como objetivo crear un itinerario peatonal accesible entre las avenidas José Sánchez Peñate y Olof Palme, mejorando así la movilidad y el acceso a servicios esenciales.
Un itinerario accesible para facilitar la movilidad
Los trabajos, que serán realizados por la empresa URBAN Construcción y Desarrollos Inmobiliarios, S.L., permitirán configurar un recorrido que conectará diferentes puntos del barrio y facilitará el acceso a equipamientos como los centros de salud de Guanarteme y Alcaravaneras, así como a los colegios Fernando Guanarteme y Mesa y López y a los institutos El Rincón y Mesa y López.
Esta actuación contempla la adaptación de cruces y vados peatonales, la creación de nuevos pasos accesibles y la mejora de paradas de guaguas, con especial atención a personas con movilidad reducida o discapacidad.
Extensas mejoras en calles estratégicas del barrio
Entre las calles afectadas, destaca Fernando Guanarteme, donde se adaptarán cruces y se crearán pasos nuevos a la altura de Almansa y El Salvador. También se mejorarán paradas de guaguas en esta zona. En la avenida José Mesa y López se realizarán intervenciones en vados, cruces y conexiones en puntos como Daoiz, Costa Rica y la Plaza de España, junto a sus intersecciones con Viriato, Pelayo, El Cid y Gravina.
Las obras incluirán mejoras en la calle Industrial José Sánchez Peñate, en particular cerca del Centro Comercial Las Arenas, y en la calle Olof Palme, en sus conexiones con Mesa y López y Jesús Ferrer Jimeno. Asimismo, se trabajará en otras vías como Numancia, Pavía, Secretario Padilla y Jesús Ferrer Jimeno, donde se implementarán señalizaciones específicas para zonas con desnivel.
Medidas específicas para mejorar la seguridad y accesibilidad
El proyecto apuesta por la implantación de pavimentos podotáctiles con contraste cromático, usando el color amarillo para guiar a los peatones desde las fachadas hasta los puntos de cruce, y azul en las paradas de guaguas para facilitar su localización. También se señalizarán los escalones con franjas de alta visibilidad para reforzar la seguridad en zonas con desniveles.
Además, se instalarán semáforos con avisadores acústicos, se reorganizará el mobiliario urbano para ampliar el espacio peatonal y se habilitarán plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida, con una proporción mínima de una plaza por cada 40 existentes. Elementos como papeleras y báculos se reubicarán fuera de las zonas de tránsito para no obstaculizar los recorridos peatonales.




