El 33,5 por ciento de las 1.744 pruebas realizadas en 2025 por el servicio de Alergología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, detectaron hipersensibilidad a frutos secos y marisco.
Estas pruebas se practicaron a 1.164 pacientes, quienes también presentaron reacciones a alimentos como leche, huevo, pescado o verduras. De forma concreta, el 18,2 por ciento de los casos correspondieron a alergias a frutos secos y el 15,2 por ciento a marisco.
Principales alimentos causantes de alergias en el hospital
Tras frutos secos y marisco, las intolerancias se registraron en un 10,9 por ciento en diversas frutas, 8 por ciento en leche y huevo respectivamente, 5 por ciento en pescado y 3,6 por ciento en cereales. Otras alergias estuvieron relacionadas con cereales, legumbres y un grupo clasificado como “otros alimentos”, que representan el 21,3 por ciento del total.
El porcentaje de casos es similar entre hombres y mujeres, aunque se concentra especialmente en dos grupos de edad: los pacientes entre 10 y 20 años, que suman un 24 por ciento, y quienes tienen entre 40 y 50 años, con un 26,7 por ciento.
Distribución por edades y recomendaciones durante el verano
El número de diagnósticos es menor en la infancia temprana, entre 0 y 10 años, y se registra un descenso progresivo a partir de los 50 años. Los especialistas explican que las alergias alimentarias se producen cuando el sistema inmunológico reacciona erróneamente ante una proteína alimentaria considerada como amenaza.
Con la llegada del verano, es fundamental prestar atención a la presencia de estos alimentos en las ingestas, especialmente al leer detenidamente los ingredientes de los productos y comunicar las alergias al personal de locales y restaurantes. También es importante recordar el riesgo de la contaminación cruzada.
Atención pediátrica y manejo ante ingestas accidentales
En los pacientes pediátricos, el hospital subraya la importancia de una educación adecuada en los centros escolares y en el entorno cercano para que conozcan qué alimentos evitar y cómo identificar síntomas de alergia.
Ante una ingesta accidental, es necesario reconocer rápidamente síntomas que varían desde urticaria o picor en la boca hasta dificultad para respirar, mareos o pérdida de conocimiento. Los pacientes diagnosticados pueden portar autoinyectables de adrenalina, que deben aplicarse de inmediato tras el consumo.
Sin embargo, los profesionales recuerdan que aun si se observa mejora tras el uso del autoinyector, es imprescindible acudir a urgencias y permanecer en observación por el riesgo de presentarse una “reacción bifásica”, es decir, una segunda aparición de síntomas horas después.




