El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dejado sin efecto la alerta por riesgo de incendios forestales y altas temperaturas desde las 08:00 horas de este jueves 2 de julio. La medida se ha tomado siguiendo las indicaciones de la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias y en el marco del Plan de Emergencias Municipal (PEMULPA).
El Consistorio activó la alerta por riesgo de incendios forestales el lunes 29 de junio, acompañada de la puesta en marcha del Centro de Coordinación Operativa Local (CECOPAL). Por su parte, la alerta máxima por altas temperaturas se declaró el martes 30 de junio, coincidiendo con un episodio de calor intenso en la ciudad.
Finalizan las alertas pero la prealerta se mantiene
A pesar de la retirada de las alertas, el Ayuntamiento ha decidido mantener la situación de prealerta por riesgo de incendios forestales para continuar con la vigilancia preventiva y minimizar posibles incidentes. Esta medida pretende asegurar la protección frente a cualquier eventualidad derivada del fenómeno meteorológico y del estado de la masa forestal.
Desde el Servicio de Seguridad y Emergencias, dependiente de la Concejalía de Seguridad, Convivencia y Cultura, se insiste en la necesidad de extremar las precauciones ante el aumento de las temperaturas y el peligro asociado a los incendios. La colaboración ciudadana es fundamental para evitar cualquier comportamiento que pueda poner en riesgo el medio ambiente y la seguridad pública.
Respuesta coordinada y gestión municipal
Durante los días que duró la alerta, el CECOPAL se encargó de coordinar las actuaciones entre los distintos cuerpos de seguridad, emergencias y servicios municipales para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier incidente. La colaboración entre las entidades ha permitido gestionar la situación sin que se hayan registrado daños importantes.
El Ayuntamiento agradece el compromiso de la ciudadanía y los técnicos implicados en la gestión del riesgo y recuerda que permanecerá atento a la evolución de las condiciones meteorológicas para adaptar su respuesta ante cualquier cambio.




