El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha aprobado incorporar el almacenamiento energético como recurso de emergencia para territorios no peninsulares, una medida que permitirá reforzar el suministro eléctrico en La Palma. Así lo manifestó la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias en su comparecencia el 30 de junio en Santa Cruz de La Palma, donde detallaron que esta modificación normativa se incluye en el Real Decreto-ley dentro del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio.
Según explicaron, esta actualización normativa significa un avance clave para la seguridad energética de la isla, ya que anteriormente la regulación vigente dejaba fuera como recurso de emergencia la posibilidad de usar sistemas de almacenamiento mediante baterías.
Un hito para la seguridad eléctrica en La Palma
El consejero Mariano Hernández Zapata destacó que el acuerdo responde a un trabajo intenso del Ejecutivo autonómico durante los últimos años. “Hemos conseguido que las baterías sean consideradas recurso de emergencia para La Palma. Volvemos a lograr nuestros objetivos en una negociación con el Ministerio y damos una solución prioritaria a la isla”, afirmó.
Además, subrayó que la Consejería no ha esperado a que todos los trámites concluyeran para empezar a actuar, sino que ya trabaja para que la instalación de baterías se realice con la mayor agilidad posible.
Este avance se añade a otros hitos conseguidos en la legislatura, como la inclusión del corredor sur en la planificación estatal, la próxima construcción de la subestación de Tajuya o la renovación de centrales eléctricas tras más de 13 años de espera, que contribuyen a un sistema eléctrico moderno y fiable.
Convocatoria y financiación para baterías en La Palma
El director general de Energía, Alberto Hernández, explicó que la Consejería trabaja ya en el diseño de una convocatoria para asignar la potencia de almacenamiento prevista para La Palma. Las estimaciones iniciales apuntan a 16 megavatios con dos horas de almacenamiento, aunque se confirmará con el informe del operador del sistema.
El procedimiento seguirá un modelo similar al utilizado para la emergencia convencional, con el objetivo de elegir la solución técnica más efectiva y acelerar la puesta en marcha de las baterías.
En cuanto a la financiación, el Ministerio asumirá el 25 % del coste, mientras que el Gobierno de Canarias aportará el 75 % restante. La Consejería trabaja para captar fondos a través de distintos programas que permitan completar la inversión requerida.
Mejora inmediata y futura del suministro eléctrico
La incorporación del almacenamiento energético como recurso de emergencia facilitará que, ante fallos en grupos de generación o averías que afecten el suministro, las baterías puedan aportar energía de forma inmediata y así evitar cortes eléctricos.
Con esta medida, el Ejecutivo autonómico busca reforzar la resiliencia y la seguridad del sistema eléctrico palmero, mientras continúan desarrollándose soluciones estructurales para garantizar el suministro a medio y largo plazo.
Desde la Consejería de Transición Ecológica y Energía reiteran la necesidad de agilizar todos los procedimientos administrativos para que estas infraestructuras estén operativas cuanto antes, mejorando así la protección de servicios básicos, empresas y ciudadanos.




