El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, ha anunciado la próxima licitación, mediante procedimiento abierto y tramitación urgente, de las obras para la construcción de la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Blas, así como la impulsión hasta la Estación Depuradora Comarcal del Valle de Güímar. La inversión total asciende a 10.171.250,89 euros e incluye la ejecución y asistencia técnica para el control de los trabajos, y supone una de las iniciativas hidráulicas más relevantes en Tenerife este año.
Manuel Miranda, consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, explicó que la licitación representa “un paso decisivo para materializar una infraestructura largamente esperada y fundamental para mejorar el saneamiento de la comarca”. Añadió que el objetivo es “acelerar aquellas actuaciones que tienen un impacto directo en la calidad de vida de la ciudadanía y en la protección del medio ambiente”.
Mejora del saneamiento y cumplimiento europeo
La nueva infraestructura permitirá conducir las aguas residuales procedentes de los núcleos de Candelaria casco, Puntalarga e Igueste hasta la EDAR Comarcal del Valle de Güímar, integrándolas en el sistema comarcal de saneamiento previsto en la planificación hidráulica de Tenerife. Esto reforzará la capacidad de tratamiento, favorecerá la reutilización de aguas regeneradas y mejorará la calidad ambiental del litoral.
Actualmente estas aguas eran gestionadas localmente con sistemas que no alcanzan los niveles de depuración exigidos, por lo que la obra permitirá un tratamiento adecuado para un volumen de hasta 7.000 metros cúbicos diarios. Además, la actuación responde a los procesos de infracción abiertos contra España por incumplimientos de la Directiva 91/271/CEE sobre aguas residuales urbanas.
Miranda valoró que “la puesta en servicio de la nueva EBAR integrará definitivamente la zona costera de Candelaria en el sistema comarcal, mejorando la calidad de las aguas litorales y reforzando la protección del medio marino”.
Proyecto con infraestructuras avanzadas y complejidad técnica
El plan contempla la renovación integral de la EBAR de San Blas con sistemas avanzados de pretratamiento, depósitos para regular un volumen conjunto de 224 metros cúbicos, bombas de alta capacidad, sistema de desodorización con carbón activo, telecontrol, grupo electrógeno de emergencia y centro de transformación eléctrica.
Se ejecutará una línea de impulsión de aproximadamente 2.454 metros y 400 milímetros de diámetro capaz de superar un desnivel de cerca de 86 metros para transportar las aguas hasta la EDAR Comarcal. La estación se ha diseñado para adaptarse al crecimiento futuro y al incremento progresivo de la demanda.
Además, la obra incluye cruces complejos como el de la autopista TF-1, adaptación a servicios afectados, intervenciones en cauces públicos y la integración en un entorno urbano y patrimonial sensible próximo a la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria.
Coordinación institucional para un proyecto estratégico
La Dirección General de Aguas ha realizado durante años un intenso trabajo para coordinar la actuación con numerosas administraciones y organismos, entre ellos el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas, y los ayuntamientos de Candelaria y Arafo. También se han gestionado autorizaciones ambientales, urbanísticas y patrimoniales vinculadas al entorno y futuras infraestructuras como el Tren del Sur.
Este esfuerzo colaborativo ha permitido preparar la fase de contratación pública mediante tramitación de urgencia para acelerar la ejecución de esta infraestructura esencial en Tenerife.
Compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad
La actuación incorpora medidas de protección ambiental para minimizar impactos durante las obras, como programas de control ambiental, gestión de residuos y conservación de especies autóctonas como cardón, tabaibas y balos. También contempla la conservación de la flora canaria y la integración ambiental en el entorno.
La puesta en marcha de la EBAR potenciará la reutilización de aguas regeneradas generadas en la EDAR Comarcal, optimizando recursos hídricos valiosos para Tenerife y Canarias en general.
Con esta inversión superior a los diez millones de euros, el Gobierno de Canarias reafirma su compromiso con la modernización de infraestructuras hidráulicas, la protección ambiental y el cumplimiento de objetivos europeos, avanzando hacia una gestión del agua más eficiente y sostenible para la isla.




