El consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, y la alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario Godoy, recorrieron hoy las fincas Los Castaños, Café Platinium y La Laja para evaluar la evolución del cultivo histórico del café en el Valle de Agaete. Estas explotaciones han dado un giro hacia la producción gourmet y el desarrollo de actividades turísticas relacionadas con el sector primario.
Producción de calidad y tradición centenaria
Durante la visita, acompañados por el viceconsejero del Sector Primario, Eduardo García, Quintero resaltó la singularidad de este cultivo, “de alto valor estratégico por su tradición, su arraigo territorial y su capacidad para diversificar la producción agrícola, generar actividad económica complementaria en torno a este producto y al paisaje agrario, la gastronomía y el turismo sostenible”. El consejero recordó que el café se cultiva en Gran Canaria desde el siglo XIX y que el Valle de Agaete ofrece condiciones agroclimáticas óptimas, con temperaturas suaves y humedad ambiental que favorecen el sistema tradicional de cultivo asociado a frutas tropicales.
“Canarias no compite en volumen contra grandes cafetales, pero sí lo puede hacer desde la singularidad y calidad del producto”, indicó Quintero. Añadió que el café de Agaete es “una producción muy limitada, diferenciada, vinculada al territorio y con un enorme potencial para posicionarse en el segmento gourmet y de especialidad”. Además, anunció la posibilidad de organizar un encuentro de productores de café de Canarias que incluya formación, divulgación y un concurso para reconocer las producciones isleñas.
Por su parte, la alcaldesa Rosario subrayó que el café es parte “de la identidad del municipio y un recurso con capacidad para seguir generando actividad económica en el Valle”. Destacó la apuesta municipal y de agricultores para dinamizar el sector a través de Agroagaete y desarrollar un turismo vinculado al sector primario que ha sido reconocido por la ONU.
Casa del Café como epicentro de promoción
La regidora explicó que se trabaja en la puesta en marcha de la Casa del Café, un proyecto ubicado en un lugar privilegiado del Valle que funcionará como punto de referencia para la promoción y divulgación del café de Agaete. Contará con zonas de museo, máquinas dedicadas a la comercialización y un vínculo estrecho con las explotaciones locales para fomentar el agroturismo de calidad.
Quintero valoró que las explotaciones visitadas demuestran que “pequeñas fincas pueden ser económicamente viables apostando por la calidad, la transformación, la venta directa y las experiencias asociadas al producto”. Destacó las actividades que se organizan actualmente, como visitas guiadas, catas, talleres y degustaciones, que “conectan agricultura, paisaje, cultura gastronómica y turismo experiencial”.
Investigación y futuro del café y cacao en Canarias
El consejero mencionó además los trabajos en el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias sobre el cultivo del café y el cacao, apuntando al potencial de ambos como cultivos identitarios de alto valor añadido. Aclaró que, aunque la consolidación comercial requiere años, “el desarrollo de producciones exclusivas y de alta calidad vinculadas a iniciativas turísticas y gastronómicas abre un horizonte muy interesante para el sector primario canario”.
Fincas que impulsan el modelo gourmet y turístico
Las fincas Los Castaños, Café Platinium y La Laja representan la transformación del café de Agaete desde la producción familiar tradicional hacia una actividad diversificada con fuerte componente artesanal y turística.
Los Castaños, con más de 50 años de historia y ahora gestionada por inversores alemanes desde 2022, cuenta con cuatro hectáreas y entre 700 y 1.200 cafetos. Produce entre 400 y 500 kilos de café anuales de las variedades Arábica Typica y Geisha, esta última destacada por su exclusividad. Su modelo combina producción artesanal, alojamiento rural y actividades vinculadas al sector agrícola y gastronómico del Valle.
Café Platinium, impulsada por Santiago Lugo, parte de una tradición familiar cercana a los 150 años. La finca cultiva café ecológico y artesanal bajo pleno sol a unos 200 metros de altitud, con procesos sostenibles que no emplean productos químicos y usan abonos naturales. Ofrece también productos derivados como mermeladas y bombones, con venta limitada a la finca y puntos gourmet.
La Laja, gestionada por otra rama familiar Lugo, dispone de unas siete hectáreas y cerca de 4.000 cafetos, principalmente Arábica Typica cultivada bajo sombra natural junto a frutales tropicales. Su producción anual estimada es de 1.500 a 2.000 kilos. Mantienen procesos artesanales de selección manual, secado natural y tueste a pequeña escala, con un enfoque comercial claro hacia el segmento gourmet y de especialidad. Además, ha contribuido a posicionar el café de Agaete a nivel mediático y especializado.





