El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha aprobado comenzar la declaración administrativa de actuación de emergencia para el proyecto de reducción de desprendimientos en la playa de Benijo, lo que permitirá agilizar permisos y avanzar en la recuperación de este enclave costero de Anaga.
Aceleración administrativa para proteger la playa de Benijo
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presidida por el alcalde José Manuel Bermúdez, dio el visto bueno el 21 de mayo de 2026 a iniciar el procedimiento para declarar una actuación de emergencia relacionada con la reducción del riesgo por desprendimientos en la playa de Benijo. Este trámite es fundamental para que la Dirección General de Costas y Gestión del Espacio Marítimo Canario pueda otorgar una autorización provisional y agilizar la intervención en la zona.
El alcalde aclaró que esta medida «no es una obra de emergencia, sino una declaración administrativa» que permite «agilizar los permisos» necesarios para reducir el riesgo y acelerar los plazos para la recuperación de la playa.
Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, indicó que esta fórmula fue recomendada por la Dirección General de Costas para conceder una autorización provisional durante la tramitación ordinaria, permitiendo actuar dentro del marco legal sin retrasos innecesarios.
Situación actual y seguridad ante desprendimientos
Desde el 8 de julio de 2024, la playa permanece cerrada tras detectarse desprendimientos de rocas procedentes del talud próximo a las escaleras de acceso. Algunas piedras llegaron incluso a impactar sobre la única vía de entrada, lo que motivó el cierre cautelar por parte del Ayuntamiento para priorizar la seguridad.
Tras el cierre, el área de Servicios Públicos encargó una inspección técnica que recomendó un proyecto integral para estabilizar el talud y analizar las soluciones técnicas más adecuadas. El Ayuntamiento implantó puertas, vallado y señalización preventiva para impedir el acceso, aunque se han registrado múltiples daños e intentos de entrada no autorizada.
En diciembre de 2024 se completó el proyecto definitivo para reducir el riesgo de desprendimientos, incluyendo las actuaciones necesarias para garantizar condiciones seguras para la futura reapertura.
Gestiones administrativas y riesgos persistentes
En noviembre de 2025, el Ayuntamiento solicitó la autorización para la ocupación del dominio público marítimo-terrestre y consiguió financiación autonómica para ejecutar las actuaciones previstas. Sin embargo, informes de la Policía Local, Protección Civil y CECOPAL revelan que, pese a las restricciones, persisten entradas indebidas por senderos alternativos, manteniéndose el riesgo para los usuarios.
Desde el cierre, se han registrado más de 50 incidencias relacionadas con accesos no autorizados o intervenciones de seguridad, lo que ha reforzado la urgencia de la intervención para estabilizar el talud y recuperar la seguridad en la playa.





