La playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, comienza a recuperar de forma natural la arena perdida tras la sucesión de temporales que afectaron especialmente a la zona de La Cícer desde octubre de 2025. Un estudio topobatimétrico encargado por el Ayuntamiento y realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) confirma un balance neto positivo de 5.000 metros cúbicos de arena acumulados en el área intermareal. La investigadora María José Sánchez, coordinadora del estudio, asegura que no hay indicios de crisis sedimentaria y que la naturaleza está facilitando la regeneración de este espacio.
Impacto de los temporales y alteraciones en la playa
Desde el pasado octubre de 2025, una cadena de temporales, con especial incidencia tras la tormenta Therese, provocó un notable daño en la fisonomía de la playa en La Cícer. La zona sufrió una pérdida significativa de arena seca, la aparición de escarpes de hasta 1,5 metros de altura y un afloramiento inusual de dunas formadas por piedras.
El equipo científico de la ULPGC ha llevado a cabo un seguimiento mediante monitorizaciones continuas del sistema sedimentario de Las Canteras, con mediciones batimétricas realizadas el 30 de abril de 2026 que han contrastado con los datos recogidos en octubre de 2025. Este análisis demuestra que los sedimentos arenosos no se han desplazado de forma permanente hacia el océano, sino que permanecen en cotas sumergidas próximas a la playa, lo que permitirá su retorno natural a la costa en los próximos meses.
Recuperación natural y colaboración institucional
Para Pedro Quevedo, concejal de Ciudad de Mar, estos resultados representan “una buena noticia que indica el nivel de resiliencia de la playa y que la naturaleza hace su trabajo”. Además, ha subrayado que tanto el Ayuntamiento como la ULPGC continuarán con la monitorización del área y mantendrán una coordinación constante con las escuelas de surf, así como con Costas del Gobierno de España y el Gobierno de Canarias.
La investigación, desarrollada en el marco del convenio Investiga en Las Canteras, sitúa la acumulación estratégica de sedimentos en la zona intermareal de La Cícer, que es el principal punto de entrada de arena al arenal. En esta franja sumergida cercana a la costa, el oleaje tiende a depositar la arena arrastrada durante los episodios de mal tiempo, dando inicio al ciclo de regeneración natural.
Proyección y conclusiones del estudio
La profesora María José Sánchez puntualiza que, aunque los resultados son una aproximación inicial —ya que aún no se han incorporado datos de la zona sur ni de los sectores central y norte de la playa—, la solidez de las mediciones confirma que la playa de Las Canteras mantiene su capacidad de autorecuperación.
Estos hallazgos aportan un marco de tranquilidad ante los efectos visibles provocados por los temporales y refuerzan la importancia de la vigilancia continua para garantizar la conservación de uno de los principales atractivos naturales de Las Palmas de Gran Canaria.






