El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha reinstalado el Juguete del Viento de César Manrique en la Plaza de La Puntilla, el mismo lugar donde la escultura móvil fue colocada por primera vez en 1995. La obra vuelve a estar operativa en primera línea de mar del Paseo de Las Canteras mediante una réplica original que mantiene las dimensiones, geometría y colores de la pieza diseñada por el artista lanzaroteño, pero que ha sido construida con materiales más duraderos para resistir mejor la maresía.
Una obra renovada para resistir el paso del tiempo
La réplica del Juguete del Viento, que mide 9,67 metros de altura y 5,86 metros de ancho, está compuesta por 52 piezas móviles. Se ha fabricado en acero inoxidable 316 tratado con varias capas protectoras, entre ellas pinturas epoxi y poliuretano de alta resistencia, para prolongar la vida útil de la escultura y conservar su apariencia original durante más tiempo.
Además, se ha renovado la cimentación mediante una base de hormigón armado revestida con acero cortén. Este proyecto se llevó a cabo tras un convenio con la Fundación César Manrique, que custodia la conservación y difusión de la obra del artista. El Ayuntamiento aprobó un presupuesto de 290.009,90 euros para la licitación que incluyó la fabricación, instalación y mejora estructural del monumento.
Un regreso esperado para la ciudad y los vecinos
Gemma Martínez Soliño, concejala de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía, Parques y Jardines y Sector Primario, visitó la finalización de la instalación acompañada por el equipo de Mobiliario Urbano y los responsables de la obra. Martínez Soliño manifestó su satisfacción por la restitución: “Por fin César Manrique vuelve a La Puntilla y su Juguete del Viento vuelve a rolar con los vientos Alisios”.
La concejala agradeció el esfuerzo técnico y administrativo para cumplir con el compromiso adquirido con el barrio de La Isleta y la ciudad en general. “La escultura aporta belleza al entorno, es un emblema y por fin puede volver a ser disfrutada por todas y todos”, destacó durante la visita.
Historia y restauración de una obra emblemática
La escultura forma parte de la serie Juguetes del Viento de César Manrique y fue adquirida por el Ayuntamiento en 1991. Tras la muerte del artista, se instaló en su lugar definitivo en 1995. La fuerte exposición a la maresía provocó la necesidad de múltiples restauraciones y reparaciones hasta que fue retirada en finales de 2016.
El acero original presentaba un avanzado estado de oxidación que afectaba a más del 60 % de los rodamientos, impidiendo su funcionamiento adecuado. Por ello, se decidió construir una réplica idéntica con mejores materiales para que la escultura pudiera conservarse en óptimas condiciones y mantener su movilidad característica.
Después de diez años, el Juguete del Viento ha regresado a su lugar emblemático para formar parte del paisaje cultural y artístico de Las Palmas de Gran Canaria.





