La Guardia Civil ha detenido a dos mujeres en Santa Pola (Alicante) por intrusismo profesional, falsedad documental, contra la salud pública, estafa y hurto, al ejercer la medicina sin contar con la titulación homologada en España. Administraban tratamientos invasivos y suministraban medicamentos mediante recetas falsificadas, atendiendo a los pacientes en sus domicilios, poniendo en riesgo su salud.
Inicio y desarrollo de la operación Ribosoma
La investigación comenzó a principios de marzo de 2026 tras la denuncia presentada por la responsable de una clínica en Santa Pola, quien alertó de que una mujer en calidad de observadora realizaba funciones propias de médico sin la cualificación necesaria. Además, se detectó la falta de dinero en la recaudación de la clínica.
Las pesquisas confirmaron que la principal investigada realizaba los tratamientos tanto en el domicilio de los pacientes como en el suyo propio. Entre los tratamientos, administraba sustancias psicotrópicas y otros compuestos por vía intravenosa, así como técnicas anti-edad, todo ello sin control sanitario ni supervisión facultativa.
Además, se identificó a una segunda mujer que colaboraba en la elaboración de recetas médicas falsificadas para facilitar la adquisición ilícita de medicamentos en farmacias. Ambas obtenían los fármacos mediante la falsificación de recetas y envíos desde el extranjero, lo que les permitía suministrarlos sin seguir los canales legales.
Detención y consecuencias legales
Como resultado de la operación «Ribosoma», las dos mujeres fueron detenidas. A la principal investigada se le imputan delitos de intrusismo profesional, falsedad documental, contra la salud pública, estafa y hurto. A la segunda, se le atribuye un delito de falsedad documental.
Durante la investigación se han identificado hasta el momento cinco personas que habrían recibido tratamientos de la falsa doctora, aunque no se descarta la existencia de más afectados. Ambas detenidas fueron puestas a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche, quedando en libertad con medidas cautelares.
Llamamiento a posibles víctimas
La Guardia Civil hace un llamamiento a las personas que hayan podido ser tratadas por estas mujeres para que contacten con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Pueden personarse en cualquier cuartel de la Guardia Civil o llamar al teléfono 062 para recibir asesoramiento y evitar riesgos para su salud.
Para más información, está disponible la oficina de comunicación de la Guardia Civil en Alicante, en el teléfono 96 514 56 60, extensión 0610011.







