Más de 500 profesionales y ciudadanos participaron en las III Jornadas Por-No Hablar, que buscan prevenir la violencia sexual y mejorar la educación afectivo-sexual de la juventud
Más de 500 personas relacionadas con ámbitos educativos, sociales y sanitarios se reunieron esta mañana en la III Jornadas del proyecto Por-No Hablar en Canarias para analizar cómo el consumo temprano de pornografía afecta la construcción de la sexualidad y la prevención de las violencias sexuales. La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, Candelaria Delgado, señaló la importancia de ofrecer “referentes alternativos” para que la juventud pueda “construir relaciones basadas en el respeto, el consentimiento, el deseo compartido y la ternura” durante la inauguración del evento.
Buscar otros modelos de referencia ante la influencia de la pornografía
La consejera Delgado destacó que estas jornadas invitan a “recuperar la conversación” y “romper el silencio que ha permitido que la pornografía ocupe un vacío educativo”. Añadió que el objetivo es “construir relatos alternativos sobre sexualidad” que promuevan la protección y la educación, “hablar de deseo, consentimiento y cuidados no es un problema, sino una forma de proteger y construir relaciones más justas”.
Por su parte, el director general de Juventud, Daniel Morales, subrayó que “es un reto educativo, social y político” que se aborda desde “el Pacto de Estado contra la Violencia de Género”, marco desde el cual se financia esta iniciativa.
Por-No Hablar: un proyecto educativo para la prevención de la violencia sexual
El proyecto Por-No Hablar, impulsado por la Dirección General de Juventud, se orienta a la prevención de violencias sexuales y a la promoción de una educación afectivo-sexual crítica e igualitaria, libre de violencias. Este espacio, que en esta edición ha reunido aportaciones académicas, artísticas y educativas, pretende convertirse en un referente en Canarias para abordar la influencia de la pornografía desde una perspectiva interdisciplinar.
La iniciativa parte del análisis de que la pornografía se ha convertido en una de las principales fuentes de aprendizaje sexual para la juventud, influyendo directamente en la formación del deseo, las relaciones, la percepción del consentimiento y en la normalización de prácticas violentas.
Presentación de nuevas iniciativas educativas
Durante las jornadas se presentaron dos nuevas propuestas: Gafas invisibles, un cuento infantil que aborda la exposición temprana a contenidos pornográficos desde un enfoque educativo y preventivo, y la campaña #0Cómplices, que se centra en la responsabilidad social frente a la explotación sexual.
Reconocimiento y objetivos a largo plazo
Por-No Hablar busca generar un pensamiento crítico sobre la influencia de la pornografía en la sexualidad y las relaciones mediante talleres, campañas y espacios comunitarios dirigidos a jóvenes, familias y profesionales. Promueve una educación basada en el consentimiento, la igualdad, la ternura y el placer compartido, con especial atención a la prevención de las violencias sexuales y la denuncia de la pornografía como agente de desigualdad y cosificación.
El proyecto fue reconocido con el Premio a la Innovación del Consejo General del Trabajo Social en 2025, destacando su carácter pionero para afrontar uno de los retos emergentes en la intervención social.





